miércoles, 11 de agosto de 2010

Delmira, otra flor en las Tumbas de la Gloria

Condenada al amor, a la brisa de la muerte y a sus eléctricos sentimientos, aquí un pedacito de su corazón estos versos encadenados ;

Nocturno

Engarzado en la noche el lago de tu alma,
diríase una tela de cristal y de calma
tramada por las grandes arañas del desvelo.

Nata de agua lustral en vaso de alabastros;
espejo de pureza que abrillantas los astros
y reflejas la cima de la Vida en un cielo...
Yo soy el cisne errante de los sangrientos rastros,
voy manchando los lagos y remontando el vuelo.




Delmira Agustini

La vida de Delmira Agustini(24 Octubre de 1886 - 6 de Julio de 1914) se desarrolló dentro de un ambiente familiar destacado por excesivos mimos y adulaciones. La niña de la casa en una familia emocional, funcional y estable. Un caso típico en muchos hogares. Con la peculiaridad, y terrible dicha, que la niña era superdotada en cuestiones de la lírica, los pensamientos y las emociones. Y la insuperable desgracia de un presagio donde el destino le reservaba un encuentro trágico y fatal.


Nacida en Montevideo, ciudad capital de un país relativamente pequeño y algo conservador. Un país de excesivo respeto al prójimo en lo personal y a los derechos de las mujeres en lo general. Tal y como es hoy en este respecto, era entonces. De una madre de procedencia argentina, quien se enorgullecía en ser el horcón familiar y en no recatar en la adoración hacia su hija. Mientras que el padre se ocupaba de mantener la familia en una posición desahogada, sin complacerse con el segundo lugar en la idolatría hacia la niña. Debe de haber sido algo difícil para el hermano mayor por cinco años y otro único hijo del matrimonio.


La educación que recibió Delmira fue un poco diferente a la que reciben la mayoría de los niños en nuestros tiempos. No creemos que era la típica en su época tampoco, ya que esto hizo efecto de sorpresa entre sus contemporáneos. Y también sabemos que desde antes de aquellos tiempos Montevideo ha ofrecido buenos centros de educación. La madre le proveyó las enseñanzas básicas en su propia casa. El padre instruyéndola en la música y la pintura. Después de los diez años recibió clases privadas fuera de su casa. Estas instrucciones fueron en francés, pintura y música, materias que dominaría llegando a un nivel bastante avanzado.


No se puede decir que vivió en una urna de cristal. Delmira tenía algunas amigas, muchachas más o menos de su edad. Mantenía amistad personal con la escritora María Eugenia Vaz Ferreira, poetisa de un talento similar pero de forma diferente. También mantenía correspondencia con muchos de los escritores de la época.


A los veintidós años conoció a Enrique Job Reyes. En contra de los deseos de su madre se hicieron novios. Relación que duro unos cinco años terminando en matrimonio. Pero el matrimonio no fue tan afortunado. A los veintiún días Delmira retorno a la casa de sus padres. “No soportaba tanta vulgaridad”. Comenzando ella los trámites del divorcio poco después y siendo firmado seis meses más tarde. Lo que es un poco difícil de comprender es que la pareja continuaba como amantes a escondidas durante todo este proceso.


Una tarde, en una de las citas con su ex-esposo, sucedió la tragedia. Reyes le disparó dos veces, falleciendo ella al instante. Acto seguido él se disparo, muriendo dos horas más tarde en el hospital. Y nacieron los rumores......